Señales de mano en el buceo: el lenguaje universal bajo el mar

Sumergirse en el azul es, para muchos, la experiencia más cercana a visitar otro planeta. En el momento en que el agua cubre tu regulador y desciendes los primeros metros, el mundo exterior desaparece. Sin embargo, hay algo que cambia drásticamente: la capacidad de comunicarnos verbalmente. Al no poder hablar bajo el agua, el éxito de una inmersión y, lo más importante, nuestra seguridad, dependen de un código visual preciso y compartido por todos los buceadores del mundo.